Qué concebir como lo llamado "suerte". Si toda causa tiene un efecto, es decir, todo efecto tiene una causa, ¿cómo concebir que un hecho tenga por motivo la suerte?, no tiene sentido... quizás lo mal concebido sea la pregunta misma.
¿Qué llamamos suerte?. Recordando a Aristóteles, el ser se dice por analogía, a menudo se dice de la suerte que es buena o mala, que es poca o mucha, que es continua o nos visita rara vez, que se tiene o no se tiene, que la tenemos para esto, para aquello, y no para lo otro. En fin, por las características que se notan en lo llamado suerte, podemos observar que se trata de una entidad cuya esencia no es simple, claro, suponiendo que sea una entidad…
A menudo se puede ver a la gente procurar de alguna manera promover la suerte a su favor, de maneras diversas: A través de amuletos unos, por medio de la concentración o meditación otros, recurriendo a la oración, suplicas plegarias a la divinidad muchos, y hay quienes tienen su ritos; más lo que acompaña a todo esto es su finalidad: hablamos de la suerte como algo relacionado a otra cosa, es decir, siempre nos acordamos o tenemos presente a la suerte, en relación al ser de otra entidad, sea suceso, padecimiento, movimiento, resultado o simplemente ser.
Ahora, si se habla de una entidad cuyo ser acompaña a otro, ¿qué influencia causa con ese acompañar?. Digamos, si toda causa tiene un efecto, pero no hay causa-efecto sin suerte, ¿podemos hablar de una relación causa-efecto en sí?
Antes depensar en esto, ¿la suerte estaría condicionando, fomentando, alterando de algún modo a toda la realidad a la vez, en momentos dados, a ciertas partes de esta, a algunas dimensiones de la misma?. Pues decir 2+2 = 4 no depende de la suerte en absoluto, mientras que la cantidad de veces que un ordenador repetiría esta operación dependiendo de una fuente de energía solar si ya se relaciona... Así, podemos ver que lo llamado suerte tiene sus ámbitos de acción, desprendiéndose que hablar de suerte dentro del conocimiento racional, lógico, es decir, el nivel de las verdades inmutables, eternas y universales, (IEU), no tiene cabida, mientras que en el devenir de la realidad, en la mezcla aplicada de aquellas en las entidades temporales de esta, pues todo da para pensar que sí tiene poder la suerte.
Más un detalle: las cosas, las entidades, los seres de la realidad están hechos con verdades IEU unidas a lo conocido como materia. Así, observando dos esferas esenciales de la realidad, (lo material-temporal y lo eidético-matemático), la suerte tendría estrecha relación con lo material-temporal. Pero, sin embargo lo material responde a lo eidético, así que, ¿en dónde la suerte ejerce su ser?
Concluyo del siguiente modo: La suerte sería todo aquello resultado del juego causa efecto, que escapa a la volición humana.
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